miércoles, 25 de noviembre de 2015

Chicas eviten estos errores los primeros meses de relación

1. No le investigues en internet o, si lo has hecho, que no se te note. Internet es una fuente inagotable de información cuya búsqueda no deja rastro y está siempre al alcance de nuestra mano. Muy tentador. Pero, por muy a la orden del día que esté esto de buscar en Google el historial de cada persona a la que conocemos, ¿no crees que pareces un poco obsesiva o incluso desconfiada dejándole saber que le has “investigado”?
2. No critiques lo que no te gusta de él, ni siquiera sabes si la imagen que recibes de él es la real, la idealizada o la torpeza producto del nerviosismo del momento. Además, ¡es demasiado pronto! Si sólo estáis conociéndoos puedes decidir alejarte de él a causa de todo lo que no te gusta, pero para ponerte a cambiarle te queda mucho más camino por recorrer.
3. No hagas planes a largo plazo. En el primer mes de relación todo se vive de manera muy intensa y es normal que surjan fuertes deseos de “querer más y más con él”. Ahora bien, de sentirlo a confesárselo hay un paso importante. Por mucho que te imagines una vida entera con él, con vida y familia incluidas, entiende que decirlo en voz alta es una forma de compromiso para la que aún no estáis preparados.
4. No le hables de tus ex parejas. Por mucho que alguna de tus relaciones pasadas fuera especialmente significativa para ti, el inicio de una nueva relación no es el momento idóneo para hablar de ella. Hablar de un ex no ayuda a que él te conozca mejor, sólo contribuye a generar inseguridades, miedos y absurdas comparaciones que pueden acabar por alejarle de ti.
5. Mantén la compostura y sé educada. No es ninguna tontería, aunque lo parezca. Detalles como llegar tarde, pasarte con las copas, hablar de forma grosera, ser excesivamente criticona o vestir de forma exagerada pueden dar lugar a confusiones definitivas. Ten en cuenta que él aún sabe muy poco de ti por lo que cada cosa nueva en la que se fija se convierte en algo representativo de tu forma de ser. No hay un contexto en el que enmarcar las “salidas de tono” por lo que es recomendable que las evites.