miércoles, 16 de marzo de 2016

La peligrosa moda de los corsets de entrenamiento

El 'tightlacing o 'corseting' constituye una modificación corporal extrema a base del uso del corsé para moldear la cintura y lograr una disminución de su diámetro. Los resultados que se pueden obtener dependen del tipo de cuerpo, músculo y cantidad de grasa que posea la persona, así como su capacidad natural de comprimir esta zona. Las hermanas Kardashian, con Kim y Khloé a la cabeza, presumen de cintura gracias a estos 'corsets de entrenamiento'. Si crees que ellas lucen una cintura mínima te asombrarías al conocer a  Cathie Jung, quien ha usado corsé desde hace 30 años y ostenta el título de la mujer con la cintura más pequeña del mundo, de acuerdo con el World Guinness Records. A sus 76 años tiene una cintura de 38,1cm.
¿Locura? El sentido común y la medicina opinan que . Páginas de internet consultadas explican que para que el corset sea efectivo debe usarse unas 22 horas al día, es decir sólo debe quitarse para el aseo personal. Teniendo en cuenta que su uso continuado puede provocar  problemas respiratorios, alteración de funciones digestivas, obstrucción del flujo sanguíneo o deformación muscular y torácica, es fácil deducir que el uso de las fajas moldeadoras es poco más que una moderna tortura. Y, ¿Realmente reducen cintura? Según estudios médicos lo que pasa con su uso continuado es que se desplazan las costillas, por lo que la sensación es de una cintura más estrecha.
 
A pesar de los riesgos que entraña esta práctica hay muchas mujeres que se atreven a usar las 'fajas reductoras' y documentan sus progresos en Instagram bajo el hashtag #whatawaist, popularizado también por Kim Kardashian.
Antes de decidir si te atreverías con esta peligrosa moda, piensa que ejercicios como los abdominales hipopresivos y una alimentación adecuada pueden hacer que tu cintura disminuya de manera saludable, sin poner en riesgo tu salud.